Autor: MAREA Socialista
18 de Diciembre de 2007
La derecha venezolana y el imperialismo mientras tengan con qué no cesarán en su empeño de acabar con el proceso revolucionario. No importa cuantas veces se les derrote en sus planes, como ya se le ha derrotado varias veces, ellos seguirán buscando una nueva y mejor oportunidad para intentar otra vez. Esta desestabilización que desarrollan, estas acciones callejeras y mediáticas para producir el caos y sus criminales intenciones de provocar golpe de estado, magnicidio o intervención militar extranjera, continuarán hasta que consigan sus objetivos o se les quite el poder que hoy ostentan y disfrutan.
Cómo se quita ese poder qué tiene la derecha? Quitándoles el poder que tienen la burguesía y el imperialismo en Venezuela. Quitándoles los medios de comunicación, los medios de producción y de cambios y sacando de las instituciones del estado a sus agentes. Es decir, cuando les expropiemos los medios de comunicación, las empresas, los bancos, la propiedad de las tierras, las clínicas y las universidades. Cuando esas instituciones sean dirigidos por los trabajadores y las comunidades. Cuando los representantes en la Asamblea Nacional, los jueces, los oficiales de la FAN, los gobernadores y alcaldes sean propuestos y electos de forma democrática y se pongan al frente de las instituciones a quienes gocen de la confianza de la mayoría de la población y que puedan ser revocados sin tantas trabas.
Ese es un sueño o una linda utopía,- dirán muchos y muchas-. Sí, es un sueño. Eso es el socialismo. Pero, posible de hacerlo. Somos muchos los que decimos estar por el socialismo en Venezuela. Entonces, hagámoslo realidad. Para hacerlo posible hace falta convicción, voluntad y sobre todo, decisión. Pareciera que entre los que están al frente del gobierno y demás instituciones del estado, prevalece más la convicción que la voluntad y las decisiones.
Para impedir las decisiones, para detener la voluntad y para socavar las convicciones es que la derecha siempre está a la ofensiva. No se detendrá en derrotas parciales. Utilizarán cualquier medio y no les importa el costo. Al final, si tienen que valerse del magnicidio o guerra civil se la jugarán con esas sangrientas cartas.
Cuando los planes en abril del 2002, no les importó sacrificar parte de sus piezas militares y recurrir al uso de mercenarios francotiradores; para diciembre 2002- enero 2003, se la jugaron con un look out patronal, alcahueteados por la burocracia de la CTV y valiéndose de la meritocracia petrolera, sabotearon la producción petrolera; en medio de guarimbas se prestaban para intervenir con sicarios paramilitares y en todas las elecciones que han participado y en el referéndum presidencial salieron diciendo que que les hicieron fraude.
Ahora, se agarran del movimiento estudiantil universitario. Es de esperarse que al regreso de las vacaciones, vengan con estudiantes de educación media para profundizar sus "protestas por la libertad de expresión". Personalidades y organizaciones han explicado cómo las universidades públicas se llenaron de un movimiento estudiantil proveniente de la burguesía y de sectores de clase media y por qué los hijos de los trabajadores y sectores populares alcanzaron una ínfima población estudiantil. Faltaría explicar porque sectores de estudiantes de clase media que antes hacían causa por la revolución y el socialismo, y parte de los hijos de los trabajadores no están a favor del proceso revolucionario y mucho menos del gobierno de Chávez.
No puede haber empresarios socialistas como quiere dice ese adeco vividor de la política llamado José Agustín Campos. Al menos que estén por supuestos gobiernos "socialistas" como los que hay en Chile o España. Estos son gobiernos socialdemócratas, neoliberales. El imperialismo no quiere nada con gobiernos independientes como el del Presidente Chávez. Ellos no pueden querer algo bueno con este gobierno si este de verdad quiere ir rumbo al socialismo.
El sector de la burguesía como los banqueros Víctor Gil Ramírez y Víctor Vargas Irausquín (BOD y Fondo Común) o Alberto Vollmer (Ron Santa Teresa) y Marcos Zarikian (Hotel Eurobulding, la empresa Jeantex), que dicen estar a favor del "socialismo", lo que quieren hacer de él es una negación como lo son los de Chile o España. Quieren hacer del PSUV una organización de conciliación de clase o de partido socialista como lo son los de esos países ya mencionados. Toda la burguesía tiene el empeño de acabar con este Chávez, su gobierno y el proceso revolucionario a como de lugar, independiente de la forma, manera y tiempo que sus distintos sectores lo quieran hacer.
No sólo es la derecha los que no quieren ir al socialismo en Venezuela. Dentro del gobierno nacional, los gobiernos regionales y locales y desde las estructuras del estado, hay muchos que no quieren nada con un gobierno socialista. También hay algunos altos funcionarios y dirigentes de este estado que supuestamente queriendo ir al socialismo, por sus acciones burocráticas y estalinistas, terminan contribuyendo para que muchos trabajadores, estudiantes y humildes mujeres y hombres se decepcionen de esta propuesta emancipadora.
Todo ellos se reclaman ahora "rojos, rojitos" y van a las marchas y en públicos. Pero, un sector de estos burócratas a fuerza de robos y privilegios, son los nuevos ricos o se hacen de testaferros, convirtiéndose algunos de ellos, en socios y alcahuetes de viejos sectores burgueses. El otro sector de burócratas, son los que siempre se hacen pasar como más revolucionarios que Lenin y se consideran más chavistas que Chávez, encantándoles ser funcionarios públicos.
Bajos esas "condiciones" no aceptan que nadie critique a Chávez. A veces con la benevolencia del propio Chávez o de hombres de su confianza, no aceptan que el movimiento de masas tenga sus propias organizaciones independientes. Las acciones de las masas buscan atarlas al carro del aparato del estado. Quienes osamos hacer críticas, estamos puestos bajo sospechas y somos tildados de contrarrevolucionarios. Estos corruptos y burócratas son correa de transmisión de la política de la burguesía y el imperialismo. Son una carta tan o más efectiva que los planes conspirativos de la derecha y el imperialismo.
Afortunadamente, hay un proceso revolucionario vivo que cada vez está más en ascenso y es ejemplo en América Latina. Con la fuerza de los sectores populares y los trabajadores hemos derrotado hasta la fecha, los planes contrarrevolucionarios en nuestro país. Estos mismos sectores odian profundamente la casta burocrática y corrupta enquistada en los aparatos del estado. Y, son los mismos sectores que se han inscrito en el PSUV. Suponen que esta nueva organización orientará ante los nuevos y futuros obstáculos contrarrevolucionarios y junto a ellos vamos a estar en el nuevo partido proponiendo un camino socialista.
Ahora mismo con la gallardía de un sector del movimiento estudiantil bolivariano se contrarresta la insurrección universitaria, que bajo la supuesta defensa de la libertad de expresión o de la autonomía universitaria, está en la calle protestando. Estos con la ayuda de Globovisión y demás medios de comunicación privados, sirven de caldo de cultivo a todo el proceso de desestabilización para la contrarrevolución.
Los trabajadores y las organizaciones populares junto a los sectores democráticos, de izquierda y socialistas, tenemos que develar, responder y derrotar las maniobras y planes de la patronal e imperialistas. Esta unidad de acción revolucionaria en nada puede detener nuestras exigencias y criticas que podemos hacerle al gobierno y hasta al Presidente Chávez.
Con más fuerza debemos continuar con propuestas para concretar el camino que nos conduzca al socialismo. Rechacemos en nuestros planteamientos la intromisión de sectores patronales, burocráticos y corruptos. En ese sentido va nuestra propuesta de: Por un "Socialismo sin PABUCO" (sin Patronos, sin Burócratas y Corruptos). En estas circunstancias, defendamos la autonomía e independencia de las organizaciones sociales y del movimiento de masas.