Autor: MAREA Socialista
23 de Diciembre de 2007
La coyuntura de las protestas estudiantiles universitarias y de un sector de clase media, en contra del gobierno y del proceso, se les mojó la mecha desde el esarrollo de la Copa América. Sin embargo, hay que estar alerta. Estos grupos sociales, que son usados por la burguesía y el imperialismo como piezas de ajedrez en el tablero de los enfrentamientos políticos entre la revolución y la contrarrevolución, vienen con más fuerza y pretenden arrastrar a mas miembros de esos sectores y desesperadamente sumar a otros sectores, entre ellos, hasta ramas o fracciones de la clase trabajadora.
Aún cuando se haya desacelerado sus acciones desestabilizadoras, es un hecho que desde el cese de la concesión de RCTV se han oxigenado y reagrupados. Y, pueden volver ha emprender cualquiera ofensiva. Tienen el poder económico, tienen los medios de comunicación y tienen una respetada base social. Ahora, el mejor caldo de cultivo lo tienen con las actuaciones burocráticas y muchas veces antiobreras y antipopulares desde algunas instituciones del gobierno y el estado.
Los desmanes de la burocracia y la corrupción facilita a la burguesía llevar adelante su política. Recién, ocurrió un hecho que pudo abrir la compuerta para que eso ocurriera. La paralización de las labores de algunos de los taladros de perforación petrolera en la zona de Lagunilla en Estado Zulia, cuando pretendían discriminar a centenares de trabajadores dejándolos por fuera de la absorción. Esto lo provocó la actitud de la gerencia de PDVSA Occidente. Al principio, el reclamo de los trabajadores lo quisieron satanizar desde el gobierno y esto lo quiso explotar la derecha con la cobertura que hizo Globovisión y los medios impresos. Al final, por la disposición de los trabajadores, prevaleció un acuerdo y no produjo males mayores. Lo mejor hubiese sido que esta protesta hubiese desencadenado una nueva coyuntura de luchas clasistas y revolucionaria que sirviera para dar al traste los burócratas y corruptos que son los que llevan a situaciones como esa de Lagunillas.
Esa situación de atropello en contra de los trabajadores no sólo se puede ver con los perforadores petroleros. Se repite en muchos casos. También lo están haciendo con el manejo burocrático de la discusión de la Convención Colectiva Petrolera (CCP) y la constitución de la nueva federación. El trío "Esto es Mío" (PDVSA, Ministerio del Trabajo y algunos sindicalistas, en su mayoría no legitimados, entre ellos, probados golpistas) sordos y hecho los mudos, avanzan en una discusión de la CCP hecha a puerta cerrada y a espalda de los trabajadores. Esta operación burocrática y ventajista la hacen para perjudicar a la opción clasista petrolera. Casos similares de actuaciones burocráticas y de medidas antiobreras y antisindicales ocurren en otras dependencias. Allí está los casos de los empleados públicos con más de dos años sin Contrato Marco y sin la legitimación de Fentrasep y queriéndoles quitar las coberturas de los HCM y están los despidos en el INAM, del no reconocimiento de los sindicatos bolivarianos en el Seniat, Dianca y la Asamblea Nacional.
Esas y otras conductas burocráticas y los desmanes de los funcionarios corruptos dentro de las instituciones del estado tienen molestos y decepcionados a millares de trabajadores y trabajadoras. Debemos contribuir para que los trabajadores rechacen estas actuaciones, buscando que se organicen y luchen en contra de los elementos, clanes y grupos para lograr que salgan de las instituciones que tienen afectadas.
Muchos compatriotas que han sufrido y bregan para llevar adelante y sostener este proceso, también van siendo presa de las denuncias y los mensajes como los que hacen los obispo y su iglesia. La derecha siguen contando con la penetración de sus canales, que nuevamente vuelven a contar en las 24 horas del día con el veneno de RCTV en cable. Para justificar sus acciones contrarrevolucionarias conseguirán siempre argumentos. Hoy salen por el problema de la inseguridad, por la denuncia del texto de las propuestas para la Reforma Constitucional (RC) y hasta peligrosamente manejan cualquier incidente en el caso de las fronteras con Colombia.
Están ahora cambiándole la pólvora a la mecha y están por volverla a encender. No tienen tranquilidad por que la RC le puede tocar o debilitar sus intereses comerciales, de propiedad y quieren evitar un paso hacia mayor control estatal. La revolución debe estar atenta contra esto siniestros personajes, más también contra los siniestros que lleva por dentro. Ellos a nombre del socialismo andan enriquecidos y maltratando a sectores del pueblo y además querrán suavizar cualquier cambio constitucional.
No hay lugar del país donde no se comente que Chávez quiere, pero su entorno es malo, o burocrático, o corrupto. Allí siguen y nadie los saca por ahora-, de sus puestos y privilegios. Chávez habla de socialismo, pero al segundo la estructura de su gobierno sigue en su mismo funcionamiento. Se continúa con las instituciones del pasado con métodos y cultura capitalista. Allí están los Ministerios y, ¿en dónde está el Poder Popular? La confianza del pueblo en la revolución no decae, pero todo tiene un límite y es necesario que haya cambios que fortalezcan el poder de la base y tonifiquen el proceso revolucionario.
Los trabajadores piden soluciones, demanden y enfrenten a patronos o funcionarios. En el campo lo hacen los que no tienen tierra, en las comunidades los que no tienen vivienda u otros servicios básicos. Chávez debe escuchar estos reclamos, debe orientar a dar respuesta a las soluciones principales. La revolución debe pasar a otro estadio, donde cada hecho decisivo sea debatido y decidido por las organizaciones democráticas de los trabajadores y el pueblo. Fortalecer el poder protagónico y popular dentro y fuera del PSUV es una necesidad impostergable que el pueblo reclama y que Chávez debe tomar en cuenta por encima de las estructuras de funcionarios que lo debilitan cada día.