Tomemos el cielo por asalto
Autor: *William Serafino
27 de Marzo de 2010
En estos tiempos de definición política dentro del proceso revolucionario que se vive en Venezuela, se hace importante e indispensable revisar y analizar de forma crítica y revolucionaria las distintas corrientes o líneas de pensamiento que dirigen este proceso.
El pueblo venezolano es testigo de la encrucijada en la que ha entrado el proceso revolucionario que se vive actualmente, debido principalmente a la crisis en políticas sociales tan importantes para cualquier sociedad: Energía eléctrica (servicios básicos), Salud y Vivienda, esto aunado a las últimas medidas económicas dictadas por el Ejecutivo Nacional, entre las cuales figura la filistea devaluación de la moneda en un 20% (Doble Cambio = 2,60 Bsf y 4,30 Bsf). Esta situación se traduce, irrefutablemente, en una profunda crisis política que vive el proceso bolivariano.
Cuando se piensa que la crisis política en la que está sumergida Venezuela no puede profundizarse más, se avizora un panorama aún más amenazador: la debacle en las misiones (Barrio Adentro, Che Guevara, etc.) se hace evidente, la liberación de precios en los rubros básicos que consume nuestra clase trabajadora (Azúcar, Pollo, Sardina, Mayonesa, etc.), el pírrico aumento salarial (10%) que no se corresponde con el avasallante aumento inflacionario que vive el país. Es decir, la crisis política se profundiza cada vez más en medio de las contradicciones de clases evidentes en nuestra sociedad venezolana.
La situación política que vive Venezuela nos obliga a analizar las últimas medidas de gran importancia económica tomadas por el Ejecutivo Nacional, las cuales son trasversales a los otros problemas que hemos venido vislumbrando en párrafos anteriores. La devaluación de la moneda y la creación del Fondo Bicentenario fueron los dos grandes puntos que llenaron las agendas de aquel 8 de Enero de 2010. La devaluación favorece a la Burguesía Nacional-Exportadora, pero, por otro lado, tiene un efecto gravísimo en la estructura de los precios, lo cual genera inflación, por consiguiente, golpea bruscamente a los sectores subalternos de la sociedad venezolana; en síntesis, las medidas económicas que implantó el Ejecutivo van dirigidas al favorecimiento de una sola clase, la burguesía. Por otro lado, el Fondo Bicentenario, constituye una estructura de financiamiento estatal y flexibilización de aranceles para estimular la producción y volver a Venezuela una supuesta "súper potencia exportadora", a la sazón de esto, una clase se ve favorecida en un 100%, la burguesía. El papel histórico de nuestra clase dominante, la burguesía, deja en tela de juicio si verdaderamente Venezuela puede constituirse como una potencia exportadora de bienes y servicios. Aunque le bajen el cielo (devaluación de la moneda) y le proporcionen un financiamiento monstruoso (2.600 millones de Bsf), a la burguesía venezolana le es más rentable seguir importando, es decir, esta será su actividad por excelencia hasta que se gaste la última gota de petróleo.
Detrás de las medidas económicas (Devaluación de la moneda) y del Fondo Bicentenario se esconde, de forma fugaz y muy inteligente, una corriente de pensamiento que promulga mediante estas acciones una alianza con la Burguesía Nacional, por consiguiente sostienen, mediante argumentos y debates tortuosos, una larga etapa de Capitalismo de Estado, donde se agrupe a la burguesía y con ella se desarrollen las fuerzas productivas, de igual forma se plantea, en consonancia con esta misma línea de pensamiento, un modelo de socialismo desarrollista. Esta corriente ideológica es planteada por las principales cabecillas de este proceso bolivariano, los cuales exponen que aún no hay condiciones materiales (Fuerzas Productivas) para un tránsito "exitoso" hacia el Socialismo, por ende, necesitamos una etapa capitalista para mecánicamente, según estos "Marxistas" reduccionistas, saltar hacia el Socialismo. Esto demuestra como acciones (Devaluación de la moneda y Fondo Bicentenario) están enmarcadas en una idea mecánica y ortodoxa conocida como Revolución por Etapas.
Estas ideas antes mencionadas entran en contradicción profunda con la Revolución Permanente, la cual expone un salto histórico; en base a esto, no es necesaria una etapa capitalista para saltar a otra etapa socialista (visión mecánica y filistea de los procesos históricos).Esto quiere decir, las tareas de la revolución democrática van indisolublemente ligadas con las tareas de edificación socialista, sin olvidar obviamente el aspecto internacionalista de la Revolución.
¿Hacia dónde va la Revolución Bolivariana? Es la gran pregunta que se hacen distintos sectores políticos de la vida nacional. Algunos apuestan, como hemos venido diciendo en párrafos anteriores, hacia un modelo de Capitalismo de Estado, idea que hunde sus raíces en los Manuales Soviéticos de Economía Política; algunos otros, en específico sectores críticos a las políticas gubernamentales, argumentan que las condiciones materiales están dadas (Fuerzas Productivas) para un tránsito histórico e irreversible hacia un Estado Revolucionario (en contraposición al Capitalismo de Estado). Estas medidas, inherentes a la idea de la Revolución Permanente, tienen que ver con medidas transicionales en lo político y lo económico que tenga en perspectiva la edificación socialista. En este sentido, la transición revolucionaria no apuesta por el Socialismo en un solo país (idea cónsona de la Revolución por Etapas), apuesta, sin embargo, marcar un rumbo irreversible en ciertas fronteras nacionales, mientras que, se hace imprescindible, construir alianzas que permitan construir el socialismo a escala internacional.
La única acción política que está en nuestras manos para hacer de rumbo irreversible la revolución bolivariana es, irrefutablemente, tomar el cielo por asalto. Ya basta de ideas filisteas y retrógradas acerca del proceso histórico, demos, en cambio, el salto histórico que tanto esperan las masas hambrientas de revolución. El llamado es a la clase obrera, movimientos sociales y demás clases subalternas de nuestra sociedad venezolana. Tomen el cielo por asalto, les pertenece.
*Militante de la Juventud de Marea Socialista