Autor: Osman Cañizales
07 de Enero de 2008
Ante los constantes asesinatos de dirigentes sindicales y el elevado clima de violencia que se vive en la mayoría de las obras que se ejecutan en el territorio nacional los dirigentes de la Federación reclamaron al Gobierno Nacional y en particular al Ministro del Interior y Justicia, Pedro Carreño que se instalara una mesa de trabajo con el objetivo de discutir acciones concretas que permitan detener los constantes enfrentamientos entre activistas de las organizaciones sindicales que hacen vida en la industria de la construcción.
Así lo hizo saber Ósman Cañizales, dirigente nacional de la FUNTBCAC y miembro de la C-CURA. "Con mucha preocupación vemos los elevados niveles de violencia existentes en el sector de la construcción. Ya se cuentan por centenares los trabajadores y dirigentes sindicales caídos en esta especie de guerra interna. Aún no logramos superar los métodos aberrantes de las bandas armadas, que con el uso de la fuerza, el terror y el asesinato, sigue segando la vida de valiosos trabajadores y dirigentes sindicales y dejando a cientos de viudas y huérfanos en el país. La semana pasada tuvimos el asesinato a sangre fría del compañero Luís Delgado, camarada de lucha de la corriente CCURA en Villa de Cura, Aragua, quien fue acribillado delante de su esposa e hijos.
Esta situación es insostenible". "Otro aspecto relevante, es la existencia de una cantidad grande de "sindicatos de maletín" que son incentivados por los mismos empresarios.
Con este método, los patronos "compran" a determinados personajes sin ninguna representación entre los trabajadores para que impongan su "propia disciplina" en las obras y a cambio de ello entregan elevadas sumas de dinero a quienes se hacen pasar como dirigentes sindicales."
"llegamos a la conclusión que la solución a esta grave problemática no consiste en la militarización de las obras para frenar la violencia. Nuestra primera tarea como dirigentes sindicales es el reclamo al Gobierno Nacional que genere nuevas fuentes de empleo. Los grandes ingresos recibidos por la bonanza petrolera deben dedicarse a una agresiva política de construcción de obras de infraestructura y planes masivos de viviendas que puedan absorber la gran cantidad de compañeros que no tienen empleo."
"Otra tarea que debemos afrontar es la de brindar plenas garantías a los trabajadores para en asambleas y mediante procesos electorales democráticos puedan seleccionar a sus dirigentes. Esta tarea es urgente porque es el mecanismo más efectivo para impedir que personas extrañas o bandas armadas quieran imponer su "ley" en las obras".