Número 3 | Movimiento Internacional
Autor: Hugo Blanco (Dirigente histórico de la izquierda revolucionaria y de la Confederación Campesina del Perú (CCP)
07 de Enero de 2008
La riqueza de la biodiversidad andino-amazónica ha creado a lo largo de más de 10.000 años una cultura profundamente compenetrada con "Pachamama" (Madre Naturaleza), con gran conocimiento de la naturaleza y elevadamente agrícola. Es una de las 7 zonas del mundo que han originado la agricultura y aportado con mayor variedad de especies domesticadas. De esto deriva una cosmovisión diferente a la "occidental" que sitúa al creador como un espíritu inmaterial superior que creó al hombre a su imagen y semejanza y a la naturaleza al servicio de él. En la cosmovisión indígena la humanidad es hija y parte de la Madre Naturaleza y debe vivir en su seno en armonía con ella. La mentalidad colectivista indígena es tan fuerte que perdura sólidamente luego de 500 años de la invasión y de dictadura del individualismo.
"Ayllu" es el nombre quechua y aymara de la comunidad campesina ligada por fuertes lazos que tiene múltiples manifestaciones en el trabajo "ayni", "mink'a", "faena" y en todos los aspectos de la vida. La comunidad no se restringe a las personas, se extiende a estrecha relación comunal con las especies cultivadas, con las especies medicinales, con animales y plantas que indican al agricultor sobre las variaciones de los tiempos agrícolas, y en general con todas las especies animales y vegetales, con la lluvia, con la tierra.
El desarrollo de la agricultura y la ganadería que en otras latitudes condujo al esclavismo y al feudalismo, en "Abya Yala" (América), llevó a nuevas formas de colectivismo. El Tawantinsuyo planificaba la agricultura por cuencas y microcuencas. Se construyeron largos acueductos cuidando que no erosionaran la tierra. Se hicieron terrazas en las laderas y "waru-waru" en el altiplano. Se usaba tecnología especial para las diferentes zonas. En toda la extensión del territorio tawantinsuyano había almacenes
("qolqa") para proveer de alimentos a la población en caso de que algún fenómeno climático perjudicara la agricultura.
La espina dorsal de esa organización social, de la infraestructura agrícola, de la planificación agrícola y de la de reservas fue quebrada por la invasión. Europa atravesaba por el tránsito del feudalismo al capitalismo. La invasión fue una acción capitalista, vinieron buscando especias creyendo que llegaban a la India, no las encontraron, pero hallaron oro y plata.
La minería, que existía, pero como una actividad marginal, se convirtió en el centro de la economía. Para explotar las minas usaron un sistema peor que el esclavismo. Al amo esclavista le interesa la buena salud de su esclavo como le interesa la buena salud de su burro. El dueño de la mina en el Perú recibía anualmente determinada cantidad de indígenas para "adoctrinarlos".
Independientemente de cuántos murieran, al año siguiente volvía a recibir la misma cantidad. Luego de la rebelión de Tupac Amaru disminuyó esa práctica.
Nuestro pueblo se rebeló desde un inicio contra los invasores, fueron numerosas las insurrecciones, comenzando por Tupac Amaru I, un gobernante puesto por los españoles para utilizarlo, lo mismo que Manco Inca. Los más notorios rebeldes posteriores fueron Juan Santos Atawallpa y Tupac Amaru II, cuya insurrección se extendió a Bolivia y se mantuvo aún después de su asesinato luego de crueles torturas. El sistema de hacienda consistía fundamentalmente en el trabajo gratuito del "colono" (siervo) para la hacienda. Había otros aspectos del servilismo:
Debía entregar parte de sus animales que se alimentaban de pastos naturales al amo. Hacía largos viajes conduciendo las cargas de los productos de la hacienda en acémilas durante varios días durmiendo a la intemperie. El patrón le maltrataba física y moralmente, tenía el derecho de prisión, el derecho de violar a las mujeres. Los niños de los siervos no iban a la escuela por falta de tiempo pues debían trabajar.
Fue debilitado por el ingreso del capitalismo al campo en muchas formas: Nosotros nos organizamos para luchar contra los nuevos atropellos y ante la intransigencia de los hacendados la lucha se convirtió en combate por la posesión de la tierra. Nuestra acción defensiva no sólo nos confrontaba con los hacendados sino también con el gobierno que defendía el sistema feudal. Nos negamos a trabajar para los latifundistas en más de 100 haciendas, pero continuábamos trabajando nuestras parcelas, lo que en la práctica fue una reforma agraria. Fuimos reprimidos en forma armada por el gobierno, nos defendimos también con las armas. El gobierno militar de entonces aplastó la autodefensa armada pero se dio cuenta de que iba a ser imposible reimplantar el servilismo feudal, optó por emitir una ley de reforma agraria sólo para esa zona, legalizando la posesión de la tierra por el campesinado...otro gobierno reformista militar se vio obligado a decretar la reforma agraria a nivel nacional.
La mayor parte de las luchas actuales del campesinado indígena son contra el asesinato de "Pacha Mama", la Madre Naturaleza, la depredación desarrollada por las grandes compañías, fundamentalmente mineras, pero también petroleras y gasíferas. Así como los gobiernos peruanos antes eran sirvientes de los señores feudales, ahora lo son de las grandes compañías multinacionales, contra la población peruana y contra la naturaleza. El movimiento indígena junto con el resto de la población peruana combate contra la corrupción de las autoridades y por tener representantes suyos en los gobiernos locales: como no hay un sistema de auténtico control democrático, son frecuentes las traiciones
que el pueblo sufre.
Defendemos nuestra cultura en sus diversos aspectos: Cosmovisión, organización social, nuestros rituales y saberes agrícolas, medicina, música, lenguaje, y muchos otros aspectos. No pretendemos que nuestra cultura es superior a las otras, luchamos para que no se considere inferior. Queremos que se nos respete como a iguales.
Hemos sido educados en la armonización de igualdad en la diversidad. El Perú es un país megadiverso, tanto geográfica como demográficamente hablando. Contamos con 82% de las 103 zonas de vida natural que existen en el mundo y con habitantes que hablamos 45 diferentes lenguas. La gran celebración incaica del Dios Sol no era excluyente, había un desfile de los diferentes pueblos con sus diversos dioses, no
existía la noción del "Dios único". Estamos por la igualdad de lo diverso, en contra del igualitarismo.
No buscamos volver al pasado. Sabemos que debemos aprovechar los avances de la cultura humana en general. Eso no está en contradicción con que pretendamos volver a nuestras raíces, nuestro pasado estará vívidamente presente en nuestro futuro: Amamos y cuidamos a "Pachamama". Anhelamos fervientemente que la base de la economía vuelva a ser el aprovechamiento de nuestra rica biodiversidad a través de la agricultura y la medicina natural, con todos los adelantos modernos que no sean nocivos. Soñamos con que los 500 años de aplastamiento sean sólo una pesadilla pasajera en los 10 mil años de construcción de nuestra rica cultura.
* El artículo completo puede verse en: http://www.aporrea.org/