Número 1 | Nacional

Como en 2002, la revolución se defiende con la articulación y movilización obrera y popular

Autor: Gonzalo Gómez
18 de Diciembre de 2007


Una vez más se cumple la paradoja de que "el látigo de la revolución" hace avanzar a la revolución. La ofensiva del “Golpe Suave” ha provocado el reanimamiento de fuerzas que suelen permanecer soñolientas en los periodos de mayor estabilidad política. Esta vez, nos sacude la nueva “guerra mediática”, desatada con la no renovación de la concesión a RCTV, y ante la puesta en escena de algunos actores y piezas de la derecha golpista (conscientes o no). El movimiento popular ha respondido como lo hizo ante la coyuntura del 11 de abril del 2002, constituyendo e intentando desarrollar una instancia de articulación y frente único de organizaciones sociales nacionales y regionales, conjuntamente con organizaciones locales del Área Metropolitana de Caracas.

En los primeros días de la ofensiva reaccionaria y ante la falta de una línea de acción precisa de parte del gobierno y de los operadores políticos relacionados con el Estado, el movimiento popular y las organizaciones sociales se auto convocaron y comenzaron a trabajar juntos en asambleas de oordinación y en una Sala Situacional Popular. En esto confluyeron el FNCEZ, la C-CURA/UNT, ANMCLA, Comités de Tierras Urbanas, Comités de Salud, Comité de los Sin Techo, Foro Itinerante de Participación Popular, Estudiantes del Movimiento M 28, Círculos Bolivarianos, Consejos Comunales y otros factores sociales del proceso revolucionario. Esta instancia promovió acciones de defensa de los espacios populares y de movilización para hacer frente o contrarrestar las acciones de la derecha, antes y después de la convocatoria del Presidente Chávez a las marchas que convergieron en la Av. Bolívar.

Entre las acciones que asumimos, estuvo la acción conjunta de pobladores de La Vega, medios alternativos-comunitarios y organizaciones populares participantes en la instancia de articulación, que disuadió a los manifestantes estudiantiles de las universidades privadas (UCAB y otras) que intentaban partir de allí para avanzar hacia Miraflores, pero que al enfrentarse con la presencia popular optaron por replegarse hacia la Conferencia Episcopal.

Entre tanto, trabajadores de varios sindicatos del Área Metropolitana, principalmente del sector público (FENTRASEP), vinculados a C-CURA, realizaban, preventivamente, una asamblea en la Plaza Miranda, lugar de desembocadura de la fallida marcha de la oposición.

La articulación de organizaciones sociales apoyó la movilización de los estudiantes socialistas cuando lanzaron su contraofensiva en la UCV.

También, estudiantes del M 28 apoyaron al Frente Nacional de Abogados Bolivarianos y a la Fuerza Socialista de Profesionales y Técnicos cuando se concentraron ante el TSJ para exigir celeridad en la apertura del juicio contra los dueños de Globovisión por violación de derechos humanos y contra RCTV por propaganda de prostitución y pornografía.

Los trabajadores del transporte de combustible (gandoleros) estuvieron integrados en esta articulación y advirtieron a los empresarios propietarios de transportes y contratistas del MINEP que tomarían las gandolas para garantizar la distribución, ante cualquier intento de sabotaje. Dijeron, firmemente, que no pararían el transporte, a pesar de los incumplimientos y provocaciones patronales respecto a pagos de aumentos salariales y de deudas, porque estaban al tanto de que eso era lo que pretendían provocar los patronos golpistas. Para solucionar el problema, plantearon al MINEP que, ya que le estaba pagando el servicio a patronos insolventes, resolviera pagarles directamente a los trabajadores y que se estatizara el transporte de combustible, por ser algo clave y estratégico para la seguridad nacional.

Las manifestaciones estudiantes de derecha pro RCTV forzaron a una sacudida del movimiento estudiantil revolucionario, que se encontraba en un prolongado reflujo y pusieron en el tapete temas y objetivos que no estaban ocupando un primer plano en la agenda de la revolución, como la recuperación del carácter popular de las universidades, perdido con la elitización neo liberal de la educación superior y la conversión de las universidades en enclaves de la derecha durante el periodo de aplicación de las medidas neoliberales de la IV República. La “autonomía” mal entendida, que la derecha pretende defender para apartarse de los planes nacionales que interesan para la formación universitaria, en concordancia con la transición hacia un modelo socialista, se convirtió en un boomerang contra la dictadura de las autoridades de las universidades privadas. Se puso a la orden del día la transformación democrática de las universidades para la revolución.

Otra cuestión reactivada fue la pelea contra la impunidad, en vista de que los golpistas de siempre siguen actuando impunemente en la actualidad, sin que se produzca una actuación oportuna y contundente de la justicia.

Por supuesto, el tema de RCTV coloca como uno de los asuntos fundamentales de la agenda política, ir más allá de la no renovación de la concesión a los capitalistas dueños esta empresa, pues como lo gritaron los manifestantes revolucionarios en la Av. Bolívar… “¡ahora le toca a Globovisión!”, con lo cual están apuntando hacia la socialización de los medios de comunicación como verdadera vía para la plena libertad de expresión, poniéndolos en manos de las comunidades, de los trabajadores, de los nuevos comunicadores populares de los medios comunitarios y alternativos, y de las organizaciones sociales del proceso revolucionario.

También ha servido, este latigazo de la burguesía, para tensar la lucha antiimperialista y desarrollar la conciencia adquirida por el pueblo venezolano en este sentido.

La ofensiva del “golpe suave” se está convirtiendo en una oportunidad para impulsar la iniciativa popular, para avanzar en los niveles de movilización, de organización y de conciencia, para proponer y luchar por medidas que profundicen la revolución hacia la definitiva ruptura con el capitalismo y la construcción del socialismo. De la experiencia de abril de 2002 surgió la consigna “¡si vienen como el 11 saldremos como el 13!”. Ahora la consigna es: “¡13 permanente para que no vuelva el 11”, para que el “golpe suave” no se convierta en “golpe duro”. La revolución se defiende haciéndola, el socialismo se construye socializando. Y para eso hay que seguir articulando y fortaleciendo la organización de los trabajadores y del movimiento popular.

MAREA Socialista: Vocero de Militantes del PSUV

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