Autor: MAREA Socialista
25 de Diciembre de 2007
Aumento de precios y desabastecimiento son dos poderosas armas que tienen una raíz en común y es, repetimos sin cansarnos, el poder de los empresarios nacionales y multinacionales sobre la producción, que está íntimamente vinculada a los capitales bancarios.
A mediano largo plazo, no lo tienen garantizado, porque existen las condiciones objetivas y bases subjetivas para el desarrollo de una poderosa fuerza socialista revolucionaria de carácter marxista, que permita impulsar y desarrollar organizaciones obreras y populares, campesinas y estudiantiles, alternativas a las instituciones burguesas, basadas en las movilizaciones independientes de estos sectores y principalísimamente de la clase obrera, como las que se impulsan desde los trabajadores petroleros, los empleados públicos y los transportistas, así como la de Sanitarios Maracay entre otras. La posibilidad del desarrollo de estas movilizaciones está dado en la creciente radicalización de las masas explotadas y oprimidas, producto de su experiencia vivida sobre todo después de los golpes contrarrevolucionarios del 11A y del 2D y por la existencia de una fuerte corriente de militantes revolucionarios de origen marxista que mantiene una fuerte implantación de masas en las principales ramas industriales del país, pasando por las petroleras, la del acero, siderúrgica, textil confección, alimentos, transporte, construcción y empleados públicos. Fuerza combinada que hoy ha hecho posible dar pasos adelante hacia las elecciones desde la base en la UNT.
Es nuestra obligación desde las diferentes organizaciones de masas donde ocupamos un puesto de lucha, impulsar la organización y movilización independiente de las masas, partiendo de su nivel de conciencia, hacia estratos superiores.
Movilización que tiene la obligación de partir de las necesidades del pueblo explotado y oprimido tomando en cuenta el peso de los dirigentes bolivarianos incluyendo al presidente Chávez, con sus idas y venidas, así como del ambiente que está creando la oposición pro imperialista, a fin de que nuestros planteamientos movilizadores no se confundan con la de estos reaccionarios frontales.
Movilizaciones que tienen que poner como objetivo no solo el control de ciertas áreas de distribución de bienes como lo plantean teóricos del gobierno como Giordani, sino el de la producción de bienes a través de la nacionalización de los monopolios y oligopolios de alimentos, que incluye su distribución al mayoreo. Tenemos que impulsar la nacionalización del sistema bancario, para poder controlar los recursos y su orientación a la hora de invertirlos, no para la obtención de la máxima ganancia sino el máximo beneficio a la hora de cubrir las necesidades de l a población. Pero a todo esto hay que añadir la necesidad de que el estado controle el monopolio de las exportaciones e importaciones, para evitar las distorsiones que se presentan e impulsan los empresarios con su "libre mercado". En todas estas fases de la producción, mercadeo y planificación de las inversiones, los trabajadores a través de sus voceros tienen que ejercer un control para evitar las distorsiones que se puedan presentar en el proceso.
Tenemos que impulsar la discusión en las bases obreras, que nos permitan generar la conciencia de que mientras los capitales monopólicos y oligopólicos controlen la producción de bienes, el capital de inversión y la exportación e importación del país, ellos tendrán la capacidad de seguir generando desabastecimiento y aumento de precios con fines usureros y desestabilizadores. En esta confrontación es vital que construyamos una fuerte corriente socialista revolucionaria, que fundamentada en el marxismo revolucionario, permita construir el partido de la revolución venezolana.