Número 1 | PSUV

Por el “SOCIALISMO SIN PA-BU-CO” (Sin patronos, sin burócratas y sin corruptos)

La clase trabajadora y su peso determinante en el PSUV

Autor: Gonzalo Gómez
18 de Diciembre de 2007


Los pasos iniciales de la construcción del PSUV podrían ser decisivos para determinar su carácter de clase y orientación política futura. Las bases principistas, programáticas y organizativas se discutirán en el Congreso, una vez elegidos los voceros y delegados que surgirán de los Batallones Socialistas y de las Asambleas Regionales. Hay un pre diseño de esos batallones, que se conformarán de acuerdo con lineamientos emanados desde la Comisión Presidencial PSUV. Está también el problema del perfil de los militantes. Debemos asegurarnos de construir un partido de los no-explotadores, del pueblo explotado por el capitalismo y por el latifundismo.

Sobre la constitución de las unidades organizativas básicas del PSUV, los Batallones Socialistas, se ha habla de un criterio territorial, basado en los circuitos electorales. Sin embargo, el propio Presidente Chávez, principal inspirador del PSUV, en un evento realizado en el Poliedro de Caracas, no solamente habló de la creación de Batallones Socialistas a partir de asambleas con carácter territorial, sino que habló de la posibilidad de establecerlos por sectores sociales; entre éstos, los trabajadores organizados, los profesionales y técnicos, los estudiantes, etc. El Presidente Chávez, expresó la idea, que compartimos, de que el PSUV fuese un "partido de frentes" y de "fuerzas sociales".

Para los trabajadores y dirigentes sindicales de la UNT / C-CURA que nos inscribimos en el PSUV, es muy importante que exista la posibilidad de constituir batallones socialistas por sectores sociales. De eso puede depender, en gran medida, cómo se va a definir la composición y el carácter de clase del partido unido para la revolución.

La clase trabajadora, aunque como población inmersa en las comunidades, tiene una distribución territorial, su principal papel y la incidencia de su vanguardia, se da en el plano de los centros de producción y en la organización que asume dentro del movimiento sindical. Muchos de ellos puede hacer actividades comunales y liderazgos territoriales, pero nuestra fuerza se concentra en los centros de trabajo, en las fábricas, en ramas industriales y en sindicatos o federaciones.

En caso de vernos limitados a la constitución de batallones de militantes según su pertenencia a determinados circuitos electorales y no por Sectores Sociales, nos veremos diluidos como clase. Eso disminuiría nuestra capacidad de participación y nuestro peso, disminuyendo tanto el número de voceros y delegados de la clase trabajadora que podrían ser electos, como su articulación para la incidencia política sobre el aparato productivo cuyo control le disputamos al capital.

Un dirigente sindical nacional, supongamos, del sector eléctrico, ejerce unas funciones y un liderazgo nacional que se despliega en el referido sector y en el movimiento sindical organizado.

Esto es clave a la hora de movilizar a los trabajadores de ese sector estratégico para la defensa de la soberanía y confrontar un sabotaje golpista a la energía eléctrica. Lo es para canalizar las luchas reivindicativas de esos trabajadores hacia la perspectiva socialista y para el ejercicio efectivo de la democracia participativa y protagónica en su área de trabajo. Pero, ese dirigente de los trabajadores del sector eléctrico, no necesariamente tiene que ser una referencia dentro de su comunidad y a menudo puede carecer del tiempo requerido para ocuparse a fondo de los asuntos comunales dentro de su localidad o circunscripción electoral.

Si sólo se tomase en cuenta el criterio territorial, dirigentes como ese ejemplo del dirigente eléctrico, no llegarían jamás a las instancias de dirección del nuevo partido, cosa que si podrían lograr otros líderes no comunitarios, pero con proyección electoral obtenida a través del ejercicio de cargos públicos en instituciones de gobierno.

Si no se combinan los dos criterios; el territorial y el sectorial, el movimiento obrero, que es clave e imprescindible para la identidad del partido, sería relegado a un segundo plano, sin la representación proporcional adecuada. Esto, además, podría favorecer a la burocracia y a quienes pretendan inocular el poli clasismo, con la incorporación de patronos y terratenientes en las filas del PSUV.

Definir correctamente estas cuestiones es algo esencial para lograr un verdadero partido socialista revolucionario, con predominio de la clase trabajadora, de los campesinos, de los sectores populares explotados, sin explotadores capitalistas, sin latifundistas, sin burócratas y sin corruptos. Hacemos este llamado de alerta.

Estamos en conocimiento de que se están inscribiendo como aspirantes a militantes del PSUV, patronos oportunistas que tienen el descaro de pretender participar en nuestro partido y que tienen terribles historiales como explotadores y antiobreros.

El Sr. Marco Zarikian es hijo de Esteban Zarikian. Esta es una familia capitalistas del sector textil y propietarios de grandes hoteles de lujo, que se destacaron especialmente en su saña y utilización de la represión contra la gran huelga nacional de los obreros textileros en los años ochenta. Esto es sólo una de las rayas de estos tigres. Hay que poner en cuarentena y cerrarles el paso a aquellos políticos manchados por la corrupción y desacreditados por sus prácticas anti populares. Por allí anda, un gobernador que es señalado como uno de los principales latifundistas de su Estado y tiene expedientes abiertos por su presunto involucramiento en desmanes policiales, ejecuciones extrajudiciales y otras violaciones de derechos humanos. Los latifundistas son incompatibles con la revolución agraria y con un PSUV llamando a profundizarla. Los violadores de derechos humanos no pueden ser representativos de la nueva ética socialista y de la búsqueda del ideal bolivariano de la mayor suma de felicidad, estabilidad y seguridad social.

Es necesario que los movimientos sociales nos unamos para respaldar el planteamiento de que también se debe utilizar el criterio de conformación de batallones por sectores sociales y no sólo dentro de circuitos electorales. Discutamos los criterios de admisión de militantes al partido, desde el punto de vista de la composición de clase y desde el punto de vista de la ética y la moral socialista.

Los movimientos sociales debemos ser recibidos para conversar sobre esto con al Comisión Presidencial PSUV, con el objetivo de garantizar la justa proporcionalidad de las fuerzas sociales del proceso revolucionario en el partido unido. Somos factores protagónicos y no se deben anticipar decisiones unilaterales de ninguna instancia sin tomar en cuenta nuestra participación.

Los miembros de la UNT / C-CURA y otros activistas revolucionarios de los movimientos sociales que tenemos ideas afines, nos sentimos parte de una corriente revolucionaria que lucha para que el PSUV llegue a ser un verdadero partido revolucionario que exprese los intereses de la clase trabajadora, que luche por el "Socialismo Sin PaBuCo"; es decir, sin patronos, sin burócratas y sin corruptos: La única manera de que sea Socialismo del Siglo XXI.- 

MAREA Socialista: Vocero de Militantes del PSUV

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